viernes, 5 de octubre de 2018

Visita diagnóstica - Comedor Parroquial SJL: 21/09/2018

Con una previa visita a la parroquia que maneja el comedor popular, nos dirigimos hacia el mismo, acompañados por la asistenta social, Lucía, llevando víveres y caminando en los últimos tramos para llegar allá, conocer el lugar y conversar con las señoras de las familias que recibe el comedor y que dirigen y organizan su logística.














Fue una combinación entre actividad y servicio. Actividad en el haber cargado con los víveres en la caminata y en las subidas y, en mi caso, al ayudar a algunos de mis compañeros y profesores a llegar al comedor. Servicio por el lado de nuestro propósito allá, nuestro aporte mediante víveres y nuestra conversa con los dirigentes del comedor a partir de la cual, tomando en cuenta las necesidades y el entorno del comedor, plantearemos propuestas y futuras visitas para mejorar este comedor.

En ese sentido estaría iniciando y planificando experiencias CAS, con las premisas y los datos adquiridos al entrevistar a las personas a cargo del comedor y considerando el aspecto ético de lo que hicimos en bienestar de ese comedor. El trabajo en equipo estuvo presente, tanto al cargar con los víveres y subir hasta el comedor como al entrevistar a las personas y compartir los datos adquiridos. Sin embargo, identifiqué también un aspecto a mejorar en mí al momento de entrevistar, puesto que no tomé iniciativa en acercarme a las personas, y más bien estuve expectante a las entrevistas que mis compañeros hacían, haciendo alguna que otra pregunta o aporte, pero sin tomar mayor protagonismo.






Crossover con Recológico - 14/09/2018

Este viernes no fuimos a INEN. En su lugar nos quedamos en el colegio colaborando con el trabajo de los grupos de Recológico 1 y 2.

Me uní a la comisión que se encargaba de cavar y picar el suelo para nivelarlo y permitir sobre él la finalización de la construcción de un biohuerto.

Fue un trabajo netamente en equipo, donde tuvimos que turnarnos y distribuir las responsabilidades entre quienes picaban y la tierra y las piedras y quienes recogían todo esto y lo usaban para nivelar el suelo.



Requirió de un intenso esfuerzo físico que no acostumbro a hacer (en parte a mi falta de ejercicio físico y al hecho de que en las visitas a INEN no se nos requiere eso). Fue una experiencia en la que tuve que mantenerme a la altura de las exigencias para poder desempeñarme bien y apoyar a mis compañeros de la mejor manera.

Salida a INEN - 31/08/2018

En mi 4ta visita a INEN traje nuevamente mi ukulele para ambientar la sala de quimioterapia y tocar música a los niños que quisieran.


Precisamente ocurrió esto último: Mientras conversaba y le enseñaba a tocar ukulele a un chico de 17 años llamado Giovanni, Mariale me avisó en 3 ocasiones distintas que habían niños que me habían visto y que querían que tocase para ellos. En esas 3 ocasiones acudí a ellos y traté de aprenderme sobre la marcha las canciones que querían escuchar.

En estas visita en conjunto siento que estoy desenvolviéndome cada vez más en el ámbito de la interacción, de la conversación y sobre todo del performance; el tocar música que me gusta y que conozco y más aún el aprenderme canciones en el mismo momento y tocarlas para alegrar la tarde de los niños es algo que me llena mucho y que me contagia de energía y positivismo. Se siente bien tener el respaldo de compañeros, y saber que ellos cuentan también con tu respaldo y con lo que puedes aportar en las dinámicas, así como en la apertura de los chicos, su cooperación y las ganas que tienen de aprender y de recibir lo que uno puede ofrecerles. Siento que me vuelvo cada vez más empático, que dejo cada vez más de lado mis inseguridades para conversar y comunicar y que aprecio el impacto ético de mis acciones, así como aprecio el trabajo colaborativo que realizamos aquí.








Salida a INEN - 24/08/2018

En mi tercera visita a INEN de este tercer bimestre me sentí con más confianza para volver a traer mi ukulele y continuar con las dinámicas musicales, en esta ocasión no repetimos el show musical con Mariale, si no que más bien opté por tocar canciones a los niños de forma más personalizada e íntima.

Casi al final de la visita, una de las asesoras del proyecto "Aprendo Contigo" me llamó y me pidió que la acompañase a cantarle el "Cumpleaños Feliz" a un chico que se encontraba en una sala de quimioterapia distinta a la que visitamos. Fue una última actividad muy inesperada y repentina, pero que me alegró mucho al poder ser parte de ella y que además se sintió muy satisfactoria al ver la sonrisa del chico, la celebración de quienes estaban allí y la felicidad que había en ese lugar.

Al cabo de esta sesión rescato el haber afrontado un desafío nuevo, el aprender a tocar el "Cumpleaños Feliz" en menos de 1 minuto, para posteriormente ponerme un mandil verde especial y el cooperar con un grupo de voluntarios para celebrar el cumpleaños de un chico y cantarle, fue una experiencia muy repentina e inesperada, ante la cual tuve que actuar y decidir rápido. En estas decisiones y acciones tomadas pude apreciar el aspecto ético de las mismas, así como en el trabajo en equipo en cooperación con personas que acababa de conocer, para organizarnos con un mismo fin y una buena intención. También puedo identificar un punto fuerte en mí, que es el de la adaptación (que podría verse a veces como improvisación) ante nuevas circunstancias, estando bajo presión y aprendiendo algo nuevo.




Salida a INEN - 17/08/2018

En esta segunda visita a INEN tuvimos que competir con un grupo de voluntariado de jóvenes españolas por quién llegaba antes a la sala de quimioterapia donde realizamos nuestras dinámicas.
Para esta visita en particular decidí por fin traer mi ukulele conmigo. Tras un previo ensayo en el bus que nos llevó a INEN y ya con los mandiles puestos, entramos a la sala de quimioterapia e iniciamos un show musical a manera de introducción entre Mariale y yo, que concluímos además con unas canciones de despedida al final de nuestra visita.

Al igual que en la visita anterior, tuve que afrontar el desafío de pararme ante un público de niños que aún no conocía, de cantar para ellos y de animarlos a seguir las letras de las canciones. En ese sentido creo que me falta mejorar mi canto, pero rescato también que eso no me desmotivó durante nuestro pequeño show. El trabajo en equipo, particularmente entre Mariale y yo, fue vital para que esto fuese posible, ella era la voz principal, y quien me mostraba qué acordes tocar en el ukulele.

Fue una experiencia que me aportó mucho, que me ayudó a lanzarme más a menudo y a apostar por nuevas ideas a pesar de las sugestiones y las inseguridades que pueden haber de por medio.



Salida a INEN - 10/08/2018

Esta fue nuestra primera visita a INEN del tercer bimestre, en continuación con nuestro proyecto colaborativo de CAS.


Dentro de todas las actividades, dinámicas y trabajos manuales que realizamos, algo particular que personalmente me marcó y que agradezco haber vivido fue conocer a Brus, un niño de 9 años que quería que le enseñase a hacer animales en origami. Mientras conversaba con él me percaté de que era ciego, y a pesar de que en el instante me conmovió un poco, trate de mantenerme sereno y replanteé lo que fue mi método de enseñanza. No podía recurrir a la visión, mas sí al oído y al tacto de Brus, quien tuvo más protagonismo en el armado de los origamis que cualquier otra persona que he enseñado antes, y esto por la necesidad que Brus tenía de estar en constante contacto con la hoja de papel, para entender cada pliego que se realizaba y no perder la forma que le estaba dando.
Al final de nuestra visita, habíamos realizado 3 origamis: Un pingüino, un t-rex y una mariposa.

En esta experiencia me vi en la necesidad de afrontar un desafío completamente nuevo, de adaptarme a él y de descubrir otros métodos de enseñanza, en este caso para hacer origamis empleando únicamente el tacto de un niño y la conversación que pudiera entablar con él. Pude apreciar nuevamente la importancia del trabajo en equipo, tanto en la cooperación entre Brus y yo para poder armar los origimis como con el grupo de compañeros con los que realizo esta visita y la comunicación que entablo con ellos constantemente para ayudarnos de forma mutua, ya que el haber conocido a Brus fue gracias a Naomi, quien me comentó acerca de él y acerca de sus ganas de aprender a hacer origami, y con esa premisa me llamó a mi para que hiciera ese trabajo. Fue una experiencia muy emotiva y emocionante, en la que reconocí el aspecto ético de mis decisiones y acciones, las cuales tuve que tomar y adaptar sobre la marcha para poder ayudar a Brus de la mejor manera.